viernes, 10 de junio de 2011

¿Que vamos a hacer para no charlar de cuando eramos grandes y no sirvió para nada?







Que simples pueden resultar unas palabras amables. Que poco esfuerzo supone dar las buenas noches y que complicado es hacerlo con credibilidad.
Cuanto cuesta interesarnos por una cara larga.
Hoy mi horóscopo decía algo así como "evita elegir los caminos fáciles, de todas formas, más adecuados a tu forma de ser" y creo que le voy a hacer caso. Quizás sea hora de actuar, de despertar y recordar que sigo aquí . No tengo que recordarselo a nadie, me lo tengo que recordar a mi misma. Porque si, porque estoy aquí. Porque sigo aquí. Porque nunca debí irme y he decidido quedarme.
Creo que quiero dejar de ser una buena piscis. Al menos, de momento quiero dejar de lado los caminos fáciles, ¡ ya está bien!
Se acabaron los pasos en falso.





¿Sabeis?
Lo nuevo de Vetusta Morla es una auténtica maravilla. Aquí os dejo dos de las canciones de su nuevo disco, "Mapas" que, bajo mi punto de vista, son geniales.


Cenas ajenas


Días raros

viernes, 3 de junio de 2011

Ahora si!!






Si las cosas ocurren por una determinada razón, no tienes otra cosa que hacer que dejarlas que sucedan. ¿Verdad que todo pasa por algo?
Siendo así,  ¡sonriamos! ¡Que por fin lo hemos conseguido!


Y dentro de muuuuuy poco....


lunes, 25 de abril de 2011



-Si tu no lo dices... Nadie se enterará…
+ ¿Me acompañarás?
-Hasta que consiga olvidarte...

Y pronto todo se olvidó.




Holding on to facts that'll never be proven

(...)

You should've threw me down.



miércoles, 13 de abril de 2011

Por fin







Se armó por fin de valor y decidió pasar por su puerta después de tanto tiempo. Esperaba cruzarse con él, como pasaba cada mañana hace algunos años.






Nada.




Pensó que quizás sería bueno intentarlo a una hora más normal, no a las 3 de la mañana de un lunes cualquiera.




viernes, 18 de marzo de 2011


Te ves así. Con el pelo sucio, despeinado. Los ojos cansados. Tu gesto desencajado, casi sin expresión ya.
¿Qué te queda?
Si no es tu respiración entrecortada, los recuerdos de eso que llaman “tiempos mejores” que, a tu juicio, en realidad así lo fueron.
Te queda el palpitar de tu corazón que , desesperado, intenta recordarte que ahí sigue, vivo, bombeando sangre a cada parte de tu cuerpo, esperando una reacción por tu parte.
Pero permaneces ahí, inmóvil. La vida te pasa por delante y ni  siquiera eres capaz de saludarla, de mantenerle la mirada. Prefieres mantener tu cabeza hundida entre tus piernas, con el mundo a tus espaldas gritándote y tu sin escucharlo.
Que fácil… que fácil puede resultar ignorar las evidencias, no escuchar más que lo que nos apetece; oir todo lo demás y dejar que escape sin llegar siquiera a procesarlo. 
Cada vez somos un poco más robots; actuamos respondiendo a patrones comunes. Si toca reir eso hacemos. Si toca llorar, lágrimas expulsaremos. ¿Pensar? No, eso ya no es algo necesario. Tenemos cajas tontas que lo hagan por nosotros, polvos mágicos que nos sumergen en mundos de fantasía y euforia . Aún quedan restos de ese whisky con hielo que hace que te arda el pecho a la vez que tus labios se enfrían y, trago a trago, hace que suba la temperatura de tu cuerpo, te hace perder la chaqueta, la camisa, y no importarte donde. 
De madrugada, te encuentras de nuevo en la cama equivocada. Otra vez con el pelo sucio y despeinado. Con los ojos cansados. No recuerdas si lloraste, reíste, bailaste , te caíste o cuantas veces te levantaste.
¿Qué más da?
 ¿Qué te queda ya?



sábado, 5 de marzo de 2011





Que  no necesito más que un poco de soledad, encontrarme, pensar, reflexionar y respirar.
Si, eso, déjame respirar, que no necesito más que coger aire y renovar el de mis pulmones.
Hay un motivo, hay razón para existir.
Pero quiero destrozarme el corazón hoy, sola, porque después de la tormenta llega la calma.. pero ahora mismo siento un huracán en el pecho, un millón de motivos y a la vez ninguno válido.
De lo aprendido poco o nada pude retener.


lunes, 7 de febrero de 2011

¿Y si te das un respiro?
¿Qué tal si abres tu ventana?
Mejor aún…..
¿Qué tal si abres la puerta, sales, te vas a ese sitio, donde siempre se respira, donde te liberas de todo, y coges aire?
No un aire cualquiera, no el que se necesita para que el corazón siga latiendo. Coge tanto aire que sientas que en cualquier momento tus pies se levantarán del suelo haciéndote levitar, olvidándolo todo, preocupándote nada más que de mantener todo ese aire en tu interior.
Suéltalo, pero tan sólo para volver a llenar aún más tus pulmones y seguir subiendo.
Sube… Sube…
Observa el mundo bajo tus pies, mira todo lo ocurrido, tus problemas, ¿no parecen mucho más pequeños desde ahí arriba?

Respira…

…. Respira….

…Y una vez de vuelta a la tierra, con los pies de nuevo firmes sobre ella, ten siempre presente que todo pasa, que nada es eterno y nada hay seguro salvo la muerte.